Estaba por ahí rodando y dije ¡PA MÍ!

Notes

"Final"

¿Quién podrá detener la huida incontenible,
la constante agonía de avance y retroceso
de nuestros hombres-islas, de nuestras islas-hombres?
Huir no es renacer o cambiar de lugares.
No confundáis jamás huida y cobardía,
huir no será nunca poner tierra por medio.
Porque huir no es marchar hacia otro refugio.
Es lanzarse al vacío, ceder a un arrebato
de pasión que no espera.

Cuando huyen las islas es que algo las busca
para manchar acaso el cristal de sus sienes
y entonces brotan alas en todos los senderos
y hay algo que sublima lo mezquino y lo pobre.

Ernestina de Champourcin en Huyeron todas las islas (1988) (Centro Cultural de la Generación del 27, Málaga 1997).

Filed under poesía